jueves, 24 de septiembre de 2015

LA ENVIDIA

Por definiciòn la envidia es un sentimiento de tristeza o enojo que experimenta la persona que no tiene o desearía tener para sí sola algo que otra posee.
Esto viene a cuento a partir de varios discursos de Cristina Kirchner y muchos de sus seguidores. Viven obsesionados por la figura de Mauricio Macri. Nada les conforma. Todo el tiempo estàn criticando aspectos de su vida pùblica y privada.
Lamentablemente para Macri, su origen familiar, de buena posiciòn econòmica, colisiona con una gran masa de ciudadanos argentinos, de distintas generaciones, que no han logrado el ascenso social esperado.
A mi no me resulta difìcil imaginar a la Presidente en sus años adelescentes, sumida en el aburrido marco de la localidad de Tolosa (La Plata), viviendo como una chica comùn, en medio de algunas privaciones , normales por otra parte, que hemos padecido los que provenimos de una clase media sencilla, sin lujos. 
En algunas personas, ese origen genera cierta alegrìa cuando logra pequeñas cosas. Pero existen personalidades que sueñan con delirios de grandeza. Tal es el caso de la Presidente. Habrà mordido muchos años de rencor y de impotencia viendo còmo muchas figuras progresaban y se destacaban en sus respectivas actividades.  En cambio, ella seguìa siendo una oscura e intrascendente habitante del paìs. Anònima y con futuro incierto. 
Hasta que Nèstor la rescatò  y la llevò para el sur y , allì, gracias a maniobras profesionales de dudosa transparencia , ambos fueron amasando un desarrollo econòmico a costa de las necesidades de la gente.
Luego, la polìtica les dio varios puestos de trabajo a lo largo de estas dècadas y nunca conocieron otras actividades que las pùblicas. 
Hoy, la familia presidencial es propietaria de una las riquezas màs grandes del paìs. Muchas investigaciones periodìsticas han profundizado los detalles de negociados turbios que, por supuesto, una justicia adicta ayudò a no convalidar.
Sin embargo, el culpable sigue siendo Macri. Y lo que màs les molesta es que un hombre joven no dependa de su èxito polìtico para poder vivir. El tiene su vida econòmica resuelta. Bellas mujeres han pasado por su vida. Tiene hijos y una familia exitosa.
Ayer, en su discurso Nro. 39 por cadena nacional, volviò a fustigarlo y lo insòlito del caso es que ella nos quiere hacer creer que pasò hambre en su vida.
Le recomendarìa a la Presidente que volviera por su barrio y escuche a quienes fueron sus vecinos. El origen no se niega ni se olvida y, en este caso, podemos recordarle a Cristina que aunque se empeñe en hablar con el estilo de una señora "paqueta", por sus poros exuda conurbano bonaerense, sufrido y sencillo. La envidia hacia los exitosos no conduce a nada y sòlo muestra su peor cara frente a la sociedad.

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