SABADOS CIRCULARES E INTERMINABLES
Ayer falleciò Nicolàs Mancera. Un entretenedor en su esencia. Que tenìa la virtud de generar contenidos insòlitos y convencionales, a la vez. Desde traer a la Argentina a Alain Delon o a Charles Aznavour hasta tirarse al Rìo de la Plata encadenado para emular a Houdini.
Esas largas horas de los sàbados a la tarde fueron inolvidables para mi. En aquellos veranos de Quilmes, cuando no habìa dinero para vacacionar, las tardes se tornaban variadas. Los cantantes de moda desfilaban obligadamente por sus Sàbados Circulares. Habìa que esperar hasta casi las 8 de la noche para verlos. Uno aprendìa escuchando sus reportajes; viendo sus notas curiosas y , gracias a èl, llenamos espacios vacìos de un tiempo que ya se fue y que, indudablemente, fue mejor. La dècada del 60 fue mejor. Vivaz, plena de novedades y de cosas por descubrir.
Pasaron los años y su figura desapareciò de los medios, pero su recuerdo no. Y siento, personalmente, en este año de pèrdidas, que con Pipo Mancera se fue una parte importante de mi niñez y principio de adolescencia.

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