martes, 16 de enero de 2018

CREO SABER POR QUE`EL PAPA NO VIENE

El hombre es de la facciòn màs dura del viejo peronismo de los años setenta.  Sus vìnculos juveniles con el sector de Guardia de Hierro, no le impidieron seguir adelante con su vocaciòn sacerdotal. Allì, entre otros personajes, conociò al papà de Juan Grabois, segùn cuentan algunas crònicas. Esa era un ala muy hostil que el mismìsimo Peròn rechazaba. Quizàs, habrìa que recordar cuando el Lìder decìa, pìcaramente, que "los muchachos pueden ser de izquierda o de derecha, pero todos trabajan.." Sin embargo, en 1974, los echò de la Plaza de Mayo y los tratò de imberbes. Pero , poco tiempo despuès , el General muriò y toda esa izquierda, revoltosa y reprimida, siguiò por caminos indeseables, provocando zozobra y dolor por donde transitara.
En esa militancia extrema, aparecieron los curas tercermundistas, que se acercaban a los marginados y ,tras la pantalla de acciòn pastoral, desarrollaban el arte de la polìtica, resistiendo los embates de las instituciones consolidadas, como es la Iglesia, hasta nuestros dìas.
Aquèl sacerdote inteligente y estudioso, como todo jesuita, hoy es Papa. Sin embargo, cuando tiene que escuchar el sentir de su corazòn. su inclinaciòn sigue siendo proclive a combatir a los ricos y poderosos. En esa plèyade de personalidades importantes del mundo seguramente està Macri que, aunque Bergoglio lo disimule, lo considera un niño rico que llegò al poder en desmedro de las clases bajas. Es un empresario pendiente de que sus cuentas cierren y nada màs.
Bergoglio no comulga con esa gente. Es màs fuerte que èl y ,probablemente, se avergûence de ser argentino. Porque, recordemos que a tan sòlo unos minutos de ser proclamado Papa, advirtiò al mundo entero que no comprendìa porquè habìan elegido a un hombre del confìn de la tierra.
Pertenecer al confìn no es ningùn descrèdito. Pero, seguramente, desde la cima del poder mundial , como lo es Roma, todo se ve màs pequeño.
Creo que Bergoglio no se atreve a venir porque tiene temor que los argentinos lo hagamos quedar mal. 
La mala noticia para Su Santidad es que su cercanìa al llegar a Chile no ha movido el amperìmetro del interès popular. Ni tantos compatriotas lo fueron a ver, ni tantos se desviven por saber què va a decir en sus homilìas.
Hablarà en español o quizàs lo haga en inglès, como hizo con el telegrama escueto que nos enviò ?.
Sin dudas, con estas actitudes, se quedò revestido en la piel de aquel adolescente, rebelde y polìticamente activo, que utòpicamente creìa en un mundo mejor.
Evangelizar y predicar es otra cosa, mi querido Francisco.

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