sábado, 9 de octubre de 2010

VICTOR GIORDANO. CITA BIOGRAFICA


No se lo encuentra en Wikipedia. Tampoco en Google. Pero existe en màs de un centenar de libros, diarios y revistas de su època. La mayorìa, publicados en la ciudad de Quilmes, Prov. Buenos Aires. Como tantos otros talentos anònimos que, por falta de un buen agente de prensa o, quizàs, por haber predicado el bajo perfil, no figuran en los catàlogos.



Pero resulta bueno rescatarlo desde nuestros modestos sitios sociales, para que se sepa de sus virtudes y sus dotes personales.
Victor Alberto Augusto Giordano naciò en la ciudad de Quilmes en el año 1915. Proveniente del seno de una familia muy humilde, que bajò de los barcos italianos a fines del siglo XIX y apostaron a nuestro paìs. Su padre, peluquero. Su madre, ama de casa. El origen de la familia se registra en el sur de Italia, Messina y, en especial, Taormina.
Operario gràfico de profesiòn, se iniciò en los talleres del diario El Sol de la ciudad de Quilmes. En èpocas difìciles, bajo el gobierno de los Conservadores. Todavìa muy lejos de los beneficios sociales otorgados posteriormente por el gobierno de Peròn. Tuvo que barrer muchos pisos antes de lograr sentarse en las viejas màquinas linotipias o linotipos. Hasta que logrò ser linotipista, junto a otros integrantes de su familia, que ademàs, fueron tipògrafos y ayudantes de imprenta.
Pero èl tenìa una vocaciòn: escribir. Era un gran observador social. De pluma exquisita. Firme y no agresiva. Y tambièn podìa ser romàntico soñador en sus poemas.
Fue periodista, escritor y polìtico. Durante la primera presidencia peronista se desempeñò como Agregado Diplomàtico , de origen obrero, que Peròn hacìa formar para difundir su actividad polìtica en todo el mundo. Durante los años 1949 a 1951 estuvo por distintos paìses europeos anexado a embajadas. Tambièn visitò Israel.  Su actividad màs sostenida transcurriò en Italia.
Con el devenir de los años se desempeñò como colaborador en diarios tales como El Sol, La Naciòn, Mayorìa, entre otros. Tambièn trabajò en la editorial El Ateneo. Sin dejar de lado su raìz poètica, publicando su obra, habiendo recibido premios literarios desde su juventud, en especial por su Canto a Quilmes.
Padeciò la penurias de los honestos. De aquellos que no se sirven de la polìtica. Y en los años de proscripciòn trabajò en otras actividades para sostener a su familia. Con el retorno del peronismo en 1973, fue designado Secretario de Prensa de la Municipalidad de Quilmes y, por aquellos años, fue el editorialista principal del Diario El Sol, en cuyas instalaciones, una sala lleva su nombre.
El 23 de mayo de 1981 falleciò en su ciudad natal y muchas personalidades se dieron cita para  expresar su pesar. Fui testigo muy especial de la ùltima etapa de su vida y es bueno rescatar a una figura moralmente intachable y de gran prestigio. En pròximas publicaciones ampliarè detalles y publicarè parte de su obra.

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