jueves, 21 de octubre de 2010

ARTE

QUIEN FUE LOLA MORA?


Hay personajes que requieren varias miradas. Que despiertan una amplia gama de opiniones. Admiraciòn y rechazo. Polèmica y concordancia.
Podrìa encarar estas lìneas sobre la escultora nacional Lola Mora (1866-1936) diciendo en dònde naciò, pero tampoco hay acuerdo en ello. Salteños y tucumanos se disputan el origen de la artista. O, quizàs, podrìa decir que fue una gran escultora y allì me encontrarìa con opiniones divergentes, algunas fundadas en lo tècnico y otras, basadas en cuestiones personales. Prejuicios, celos, envidias, cuestiones de gènero, etc.
Recuerdo en mi colegio primario en Quilmes que, cuando se planeaba una excursiòn, se evitaba elegir la visita a la Fuente de las Nereidas (para nosotros, la fuente de Lola Mora) y nunca nos terminaban de explicar bien porquè. Los desnudos de sus figuras y los miedos a nuestras eventuales preguntas , indudablemente, eran dos motivos fuertes.
Lo cierto es que Lola Mora, en su condiciòn de mujer, fue de avanzada. Adelantada varios años a las costumbres vigentes en nuestra sociedad del centenario, tan conservadora y censora. 
Que la fuente aquì, que la fuente allà. Finalmente, anclò en Costanera Sur. Bien escondida. Lejos del centro. Como quien guarda debajo de la alfombra alguna miseria, los mentores del traslado quisieron congraciarse con alguna dama patricia, reprimida y negadora de algo tan elemental como el desnudo humano.
Todo se le cuestionaba. Si el Gral. Roca le daba una ayuda econòmica, se pensaba cualquier inmoralidad. Si otros funcionarios redactaban cartas de recomendaciòn, su calidad de mujer se depreciaba a un ser procaz. Nada conformaba a nadie.
Los artistas de la època no la registraban. Trababan sus proyectos en lo econòmico y ella, sin claudicar, luchaba con su temible pluma redactando pedidos y retrucando razones. Quejàndose de algunas cuentas que el Estado contratante no le pagaba.
Tanta lucha, tanta contradicciòn la condujeron a algunos errores en su destino personal. Un matrimonio truncado en los hechos. Un mal de amor que perdurò hasta su aliento final. Traiciones. Decepciones. Ingratitudes.
Como se suele decir, una mujer en un mundo de hombres.
Su obra està intacta y ha sido revalorizada constantemente. Con muchas dècadas de distancia, los reconocimientos no tardaron en llegar.
Pero ella muriò, algo incomprendida. En una situaciòn de extrema pobreza y parece ser que una especie de pacto de silencio ha rodeado sus ùltimos momentos.   Su familia no tiene cartas personales? No tiene archivo confidencial? Lo habràn quemado, como dicen algunos periodistas? o, simplemente, se resguarda alguna falta moral  que, para su època, pudo haber sido grave?

Lo importante es su obra y quièn quiera saber detalles de la misma, puede consultar un libro de reciente publicaciòn  "Lola Mora. El poder del màrmol. Obra Pùblica, 1900-1907", escrito  por la Lic. en Historia del Arte  Patricia Viviana Corsani.  Sin olvidar otros textos anteriores que iniciaron el camino para la investigaciòn històrica sobre esta artista.
En un paìs de grandes antagonismos polìticos, sociales, deportivos, culturales y hasta familiares, ella, Lola Mora viviò permanentemente entre dos fuegos: el de la crìtica despiadada y el de los ideales que nunco abandonò. Por supuesto, perdurò el fuego de su talento y quienes la criticaron, me parece , sin entender mucho sobre el tema, que no tuvieron razòn.

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