LA MUERTE DEL JUEZ BONADIO
Frente al hecho de la muerte, respeto. Silencio. Valor esencial de un buen cristiano.
Sin embargo, hoy, ante el fallecimiento del magistrado, distintos adeptos al kirchnerismo, se han regocijado con la noticia. Destilando todo su odio y demostrando lo que verdaderamente son.
El destino del paìs està en manos de estos individuos. Envidiosos, marginales, maleducados, dèspotas y mentirosos. Como contrapartida la vida los "premiò" como millonarios que viven del Estado y dicen defender a las clases populares.
Ha muerto un Juez de la Naciòn. Pero las causas siguen su marcha. Alguna vez, tanta corrupciòn deberà ser castigada como corresponde.
Como decìa el jurista romano Ulpiano: dar a cada uno lo suyo.
Tan simple como eso, pero tan trabajoso cuando desde el poder central tratan de impulsar una reforma judicial a la medida de estos nefastos personajes.
Con defectos y virtudes; y con algunos claroscuros, Claudio Bonadìo muriò sin bajar las banderas de su lucha personal contra estos ladrones de Estado. Y ese es el recuerdo que dejarà en la opiniòn pùblica con sed de Justicia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario