domingo, 3 de abril de 2011

CUANDO NO NOS TIENEN EN CUENTA

Las pròximas elecciones nacionales estàn a nuestro alcance. El tiempo que queda por recorrer es casi insignificante frente al ritmo que imprime la polìtica. Y, sin embargo, la oposiciòn està en veremos. Discutiendo egos, negociando lugares en las listas. Una sensaciòn de inactividad se percibe en el ambiente y nadie hace demasiado para revertirla.
Las ùltimas encuestas marcan una preferencia mayoritaria en favor de Cristina Kirchner y, entonces, no puedo menos que preguntarme si vivo en el mismo paìs que esa mayorìa , o en otro.
Para el gusto del votante no parecen importar los evidentes actos de corrupciòn de este gobierno, que rozan a los tres poderes del Estado. Tampoco interesa el enriquecimiento injustificado de la fortuna presidencial. Sus bienes, inversiones desmedidas y un standard de vida que el periodismo se encargò de detallar en los ùltimos años.
Nada de eso importa. Una vez màs, el votante oficialista sufragarà mirando su ombligo y su bolsillo.
El abnegado ciudadano que maneja un camiòn, barre una calle, recolecta residuos o conduce un tren subterràneo , sòlo privilegiarà seguir embolsando mensualmente una cifra superior a cinco mil pesos y nada màs. No reflexionarà sobre la inequidad del reparto, porque su momento es hoy y debe aprovecharlo.
El tiempo del kirchnerismo no repara en la clase media. Sus dàdivas van dirigidas a la masa enorme de sufragios que permanecen latentes en capas bajas de la sociedad.  Por eso no reviste interès la Capital Federal, siempre esquiva hacia el peronismo y, en especial, hacia los Kirchner. Y si le sumamos la intolerante convivencia con la administraciòn macrista, no es difìcil entender que todos los esfuerzos electorales estaràn  orientados hacia el habitante bonaerense, siempre fiel a la hora de evitar pensar. Pero muy leal para votar por tradiciòn familiar.
La actualidad polìtica no parece asegurar vientos de cambio, sino -como dicen desde el poder- profundizar el modelo.
Resulta desalentador vivir bajo un gobierno que no lo tiene en cuenta a uno.  Y se desalienta mucho màs al que estudia, al que se perfecciona y al que se da cuenta que no disfrutarà de un crèdito , siquiera, para mejorar alguna expectativa comercial.
En los pròximos cuatro años se seguirà revisando el pasado , de modo parcial; y vendràn por nosotros, por los que pensamos distinto. Y habrà que resistir.

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