miércoles, 8 de diciembre de 2010

HIPOCRESIA Y DIPLOMACIA

 El escàndalo Wikileaks o "cablegate" viene siendo tema de tapas de diarios en todo el mundo por las repercusiones diplomàticas que afectan las relaciones internacionales.
La divulgaciòn de cables secretos sobre inteligencia norteamericana a travès de los informes de los embajadores, ha manchado la reputaciòn de polìticos y diplomàticos.
Obviamente, Argentina no està fuera del asunto y se vuelve a poner en tela de juicio la verdadera funciòn de la diplomacia en el mundo.
Los requisitos para ser embajador son muy exigentes en todos los paìses. Exceptuando a los denominados embajadores polìticos que  no responden a ninguna formaciòn previa.
Tanto los de carrera como aquellos que no lo son, componen un nùmero muy significativo de representantes en cada delegaciòn diplomàtica. Eso origina gastos y sueldos muy elevados.
Sin embargo, esta filtraciòn de informaciòn ha puesto en evidencia que la hipocresìa que reina en el ambiente polìtico llegue a niveles impensados. Habrà que tener en cuenta que , detràs de las cordiales recepciones en las sedes de las embajadas, se esconde una usina de intrigas palaciegas y chimenterìo inaudito.
"En un mismo lodo, todos manoseados..." decìa Discèpolo; y asì quedò el mundo globalizado: todos investigados, todos salpicados. Sumidos en una gran mentira.
Mientras tanto, los pueblos padecen gobernantes indeseables.

No hay comentarios: