sábado, 16 de octubre de 2010

UNA PEQUEÑA HISTORIA DEL DIA DE LA MADRE

Transcurrìa el año 1980. En la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires tenìa un grupo muy numeroso de compañeros y amigos, con los que trajinàbamos dìas intensos de cursos y estudios. No conocìa a sus madres, porque nuestra relaciòn no salìa de los lìmites de ese lugar.  Fue entonces que decidì fotocopiar para cada uno de ellos este sencillo y breve poema para  ellas, ante la proximidad de ese domingo de octubre.
Con el correr de los años, tuve oportunidad de frecuentar las casas de algunos de ellos y, en algunos casos, descubrì que ese simple papel fotocopiado estaba en puertitas de alacenas, cerca de portarretratos o en alguna billetera femenina. Fue la mejor compensaciòn que recibì y aquì van esos versos , que ya tienen 30 años.

Usted no me conoce.
No importa….nada pierde.
Lo lee y le sorprende
Lo escrito en estos versos.
Pero un sincero afecto
A Usted le manifiesto..
Pues pudo con su cuerpo
Gestar a la persona
Que a mi amistad le roba
Su base y su sustento.
Que comparte mis horas
Y todos los momentos.
Usted no me conoce.
No importa…nada pierde.
A Usted no la conozco
Es mucho lo que pierdo...

(Alexis Randon. Reservados todos los derechos)

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