martes, 19 de octubre de 2010

POESIA

CATULO CASTILLO.


DESENCUENTRO


Estás desorientado y no sabés
qué "trole" hay que tomar para seguir.
Y en este desencuentro con la fe
querés cruzar el mar y no podés.
La araña que salvaste te picó
-¡qué vas a hacer!-
y el hombre que ayudaste te hizo mal
-¡dale nomás!-
Y todo el carnaval
gritando pisoteó
la mano fraternal
que Dios te dio.

¡Qué desencuentro!
¡Si hasta Dios está lejano!
Llorás por dentro,
todo es cuento, todo es vil.

En el corso a contramano
un grupí trampeó a Jesús...
No te fíes ni de tu hermano,
se te cuelgan de la cruz...

Quisiste con ternura, y el amor
te devoró de atrás hasta el riñón.
Se rieron de tu abrazo y ahí nomás
te hundieron con rencor todo el arpón

Amargo desencuentro, porque ves
que es al revés...
Creiste en la honradez
y en la moral...
¡qué estupidez!

Por eso en tu total
fracaso de vivir,
ni el tiro del final
te va a salir.


Nuestro paìs ha dado al mundo de las letras poetas de todo  estilo y extracciòn. Algunos, como Càtulo Castillo, Enrique Cadìcamos o Enrique Santos Discèpolo, nos han dejado obras de textura cruenta y de temàtica que perdura a lo largo de las dècadas.
Quizàs la letra de este tango, Desencuentro, identifique el sentido del trabajo de Càtulo. Letras signadas por ese sentimiento de adiòs, que le han hecho titular varias obras con la palabra "ùltima" o "ùltimo":  El ùltimo farol, La ùltima curda o  El ùltimo cafè.
Organito de la tarde, Tinta Roja, Marìa son algunos de los tantos eximios poemas de Castillo. En casi todos, narra y concentra el eje argumental del tango nuestro: los sufrimientos del amor, la nostalgia de lo perdido y la degradaciòn de la vida.
El 19 de octubre de 1975 nos dejò para siempre, pero sus versos estàn tan vigentes como entonces.

No hay comentarios: