LOS LIDERES TRANSITORIOS
Suelen aparecer en la historia contemporànea. Generalmente, con una fuerza inusual. Surgen de hechos aislados y la opiniòn pùblica los posiciona de modo tal que creen ver en ellos a nuevos lìderes.
Los gobiernos latinoamericanos, en su mayorìa, siempre necesitaron de regìmenes paternalistas. Un referente fuerte que les maneje la vida, el dinero y los sueños, casi nunca concretados. Hemos tenido dictadores, autoritarios, tiranos y presidentes fuertes. Pero pocos lograron trascender. Los màs notorios.
En nuestro paìs, en los ùltimos años, una multitud copò la zona del Congreso en una marcha apoyando a un ingeniero (que despuès se comprobò que no era) de apellido Blumberg, quien sufriò la irreparable pèrdida de un hijo muy joven a manos de secuestradores. El se cargò sobre las espaldas todas las casos de inseguridad posteriores. Frente al aumento de popularidad del personaje, el gobierno nacional empezò a despadazarlo y a negarle representatividad. Conclusiòn: todo terminò. Incluso, su sueño de ser candidato electoral en la provincia de Buenos Aires.
En el 2008, se produjo un movimiento de protesta de los productores agropecuarios, como consecuencia del aumento de las retenciones por las exportaciones sojeras. En un hecho inèdito, todas las càmaras de productores se unieron y conformaron la denominada Mesa de Enlace. Sus titulares se hicieron populares. Por primera vez, el campo y la ciudad mantuvieron un romance que no se circunscribìò a la exposiciòn rural anual. El empecinamiento presidencial de Cristina Kirchner los hizo màs importantes. Se animaron a convocar concentraciones populares y llegaron a reunir casi 400.000 personas en los bosques de Palermo. Lo que la sociedad no advertìa era que, mientras todo eso sucedìa, el desabastecimiento de materias primas esenciales por los cortes de rutas, provocaban aumentos sistemàticos de precios de productos bàsicos: leche, pan y carne.
El tiempo pasò. Hoy ya no los vemos en los diarios. No estàn en la televisiòn. Pero ellos siguen teniendo sus campos y sus explotaciones agropecuarias. Y hace pocas horas se conociò el precio rècord de la soja. Ese "yuyo" despreciado por la Presidente, que le sigue sosteniendo la recaudaciòn. Cada uno cuidò su "quintita". Pero, los precios nunca volvieron atràs. Hoy, un trabajador comùn debe hacer maravillas para servir una mesa digna en su casa.
Se acuerdan de la "mesa de los argentinos"? Parece que , finalmente, como siempre sucede, nadie nos defendiò.
Nuevamente, personajes mediàticos transitorios, sobrevolaron la realidad argentina, pero , como golondrinas (o aves rapaces??) andaràn en busca de nuevos horizontes. Unos siguen siendo productores. Otros, ya son diputados.
El pueblo argentino es muy ingenuo y generoso. Quizàs, algùn dìa aprendamos.
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