sábado, 4 de septiembre de 2010

LA ALEGRIA DE LOS POBRES

Parece un tìtulo incoherente. Desde la mirada del que tiene lo mìnimo para vivir, no aparece sensato creer en la alegrìa de la pobreza. Pero, frente a las imàgenes que nos devolviò la sudestada de estos ùltimos dìas, rescato la diversiòn que siempre encuentran los chicos pobres para hacer de la inundaciòn la mejor playa del mundo.
Eso indica que no son pobres de espìritu. Que tienen imaginaciòn y ganas de chapotear sobre una realidad que los atraviesa sin miramientos. Los que hoy son sus padres, fueron aquellos niños que tambièn jugaron con el agua impiadosa del rìo que invade sus modestas casas.
Esas diez cuadras de Quilmes, al pie de la barranca, nunca tuvieron soluciòn. Hoy sigo viendo los mismos paisajes, con las mismas carencias. Pero ellos siguen allì, sabiendo que el rìo los castiga. Del mismo modo que quienes viven en Corrientes o Entre Rìos. La espada de la crecida pende sobre ellos.
Y, sin embargo , los chicos juegan, mientras nosotros protestamos porque un auto pasò a nuestro lado y nos mojò la botamanga...
Quizàs, para esos chicos , la manifestaciòn de la alegrìa en circunstancias adversas, sea una nueva apuesta a la esperanza , evitando la resignaciòn pasiva ante el sufrimiento.

No hay comentarios: