Publicado en el viejo blog en junio de 2010
MIGUEL HERNANDEZ
Recuerdo que en la Feria del Libro del año 1977, una de las primeras que se hacìa en Buenos Aires, quedè seducido por una antologìa poètica de Miguel Hernandez. Tomè el libro,lo hojeè y sin darme cuenta los minutos fueron pasando consumidos en su lectura.
Lo comprè inmediatamente y, a partir de allì, fui consiguiendo la bibliografìa que estaba disponible, que no era mucha.
Su obra fue escondida en la propia España. El franquismo logrò el objetivo de alejarla de su pueblo. Pero, sin embargo, superada esa etapa polìtica, la gran producciòn literaria de Hernàndez aflorò y hoy es motivo de estudio y de investigaciòn permanente en el mundo de habla hispana.
Miguel Hernàndez naciò en Orihuela, provincia de Alicante. Su niñez de desenvolviò en un àmbito pastoril, ayudando a su padre en el campo y cuidando de sus animales. A escondidas leìa a los clàsicos, com Garcilaso de la Vega y a Quevedo. Su inclinaciòn por la poesìa, junto a su entrañable amigo Ramòn Sijè, lo sumiò en una vida plena de versos, que alcanzaron a describir los tramos màs significativos de su corta existencia.
Alistado en las filas republicanas, participò de la guerra civil y fue apresado por el franquismo, quien lo condenò a muerte. Conmutada su pena por la de prisiòn, su debilidad fìsica pudo màs y muriò a los 32 años.
El rayo que no cesa, Perito en lunas, Cancionero y romancero de ausencias, entre otros, fueron sus libros màs conocidos. Los poemas de amor para su mujer de siempre, Josefina Manresa; sus Nanas de la cebolla, para su hijo sumergido en la màs extrema pobreza; su epistolario; su verso descarnado pero melodioso, siempre melodioso. Un puntilloso con la mètrica y el endecasìlabo. Un optimista frente a la adversidad e incluso frente a la propia muerte. Miguel escribiò a su amada esposa aquel verso inolvidable que decìa "..y aunque bajo la tierra mi amante cuerpo estè, escrìbeme paloma que yo te escribirè...". Presagiando un amor sobreviviente a la muerte.
El decìa que los versos formaban parte del viento del pueblo, que sus rimas les pertenecìan a ellos. Y no se equivocò. Su obra està en el aire y en cada àtomo de libertad, para que todos la disfrutemos. En su conocido poema Para la Libertad, dice "...sangro , lucho y pervivo " y, por supuesto, perviviò y seguirà presente entre todos los que admiramos su obra y su intensamente sufrida vida.

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